Los parches analgésicos ofrecen una acción localizada, liberando de forma sostenida su principio activo para ayudar a aliviar el dolor muscular y articular, como contracturas, golpes, esguinces y sobrecargas.
Brindan un efecto antiinflamatorio y calmante directamente en la zona de aplicación, contribuyendo a reducir la inflamación y mejorar la movilidad. Su formato en parches es práctico, discreto y de fácil uso.
Modo de uso:
Colocar un parche sobre la zona afectada, respetando el tiempo de uso indicado. No aplicar más de un parche en la misma zona sin recomendación profesional.
Advertencias:
- Uso externo.
- No aplicar sobre piel irritada, lastimada o con heridas.
- Evitar el contacto con los ojos y mucosas.
- Suspender su uso en caso de irritación.
- Mantener fuera del alcance de los niños.


