Origen: Proveniente del Origanum vulgare, el orégano es una planta aromática de la familia de la menta, reconocida por sus usos medicinales desde la antigüedad.
Aroma: Intenso, cálido, con notas alcanforadas y amaderadas que recuerdan al cardamomo y la nuez moscada.
Propiedades: El aceite esencial de orégano es conocido por sus efectos antimicrobianos, antivirales, antibacterianos, antiinflamatorios, antioxidantes e inmunoestimulantes.
Beneficios destacados:
- Refuerza el sistema inmunológico y combate infecciones.
- Favorece la digestión y alivia molestias estomacales.
- Mejora afecciones respiratorias como congestión, tos y sinusitis.
- Reduce inflamación y dolor en articulaciones o músculos.
- Apoya investigaciones sobre el cáncer de próstata por su compuesto activo: el carvacrol.
Formas de uso recomendadas:
El aceite esencial de orégano no debe tomarse directamente: siempre debe utilizarse diluido.
- Inhalación de vapor: Añadir 2 gotas en un bowl con agua caliente, cubrir la cabeza con una toalla e inhalar profundamente.
- Masajes: Mezclar 2 gotas con una cucharada de aceite portador (coco, almendras, oliva) y aplicar en el pecho, espalda o abdomen.
- Baños relajantes: Agregar 4 a 6 gotas en agua tibia junto con una base oleosa o sales de baño.
- Cocina: Infusionar 5–6 gotas en un frasco de aceite de oliva para aderezar platos en frío.
Precaución: No usar durante el embarazo o la lactancia. No aplicar puro sobre la piel ni ingerir sin diluir adecuadamente.