Obtenido por prensado en frío de la pulpa blanca del coco, proveniente de agricultura orgánica, mantiene todas sus propiedades naturales.
¿Qué lo hace especial?
El aceite de coco es la mayor fuente natural de ácidos grasos de cadena media (AGCM), que el cuerpo transforma rápidamente en energía.
Composición aproximada:
Ácido láurico: 48%
Ácido caprílico: 8%
Ácido cáprico: 7%
Beneficios principales
Activa el metabolismo y aporta energía – Ideal para dietas y control de peso.
Propiedades antimicrobianas y antifúngicas – Ayuda a combatir bacterias, hongos y virus.
Favorece la salud intestinal – Contribuye a eliminar parásitos y cándida.
Rico en nutrientes – Similar a los presentes en la leche materna, fortalece las defensas.
En la cocina
Resistente al calor: Ideal para freír, saltear, hornear.
Versátil: Perfecto para licuados, batidos, aderezos, untar o usar en preparaciones dulces y saladas.
Textura variable: Líquido por encima de 24°C, sólido y cremoso por debajo.
Para piel y cabello
Hidratante natural para piel seca y áspera.
Ayuda a combatir arrugas, hongos y grietas.
Ideal para desmaquillar y nutrir la piel.
En el cabello: anti-frizz, combate la caspa y aporta brillo y suavidad.
¿Cómo usarlo?
Consumo interno: Agregar a batidos, helados, aderezos, untar o cocinar.
Piel: Aplicar antes o después de la ducha.
Cabello: Como mascarilla nocturna, dejar actuar y lavar al día siguiente.